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domingo, 12 de julio de 2015

Septiembre

Pronto volverá septiembre, como un tren a toda prisa, pronto llegara septiembre.
¿Será capaz de volver a sorprenderme?
¿Me dejara columpiarme en tus placeres?
Fue un veintiséis, cuando perdí la poca cordura que me quedaba.
Cuando me clavaste tu mirada, con la que tus labios suplicaban que fueran los mios y los mojaran, y los mordieran, y los chuparan...
Fue un viernes, cuando me colgué de tus ramas, cuando demostraste tu fuerza mientras me amabas, mientras  me tocabas, mientras me mirabas.
Y es que me encantaba como me mirabas, como de la tierra te escapabas.
Cuando en silencio nos contábamos secretos.
Cuando hicimos del beso un nuevo concepto.
Tus besos...
Cálidos, humedos, como un vendaval que remueve mis cimientos, remolino de carácter que derramas por mis espalda y como una suave brisa a mi nuca vas subiendo.
Tu sexo...
El gusto de tu cuerpo, saborear la sal que derramas sin quererlo.
Agárrate fuerte a las riendas de mi pelo y hazme tuya, tan tuya que no sepamos donde terminan nuestros cuerpos.
Mirarte a los ojos mientras volamos, cuando se escapa tu paz y yo llego al orgasmo.
Necesito sentirte.
Necesito que me sientas.
Yo se lo pido a septiembre.
Tu, solo llama a la puerta.

Apareció

El apareció sin más, sin invitarle a que entrara, sin preguntar si podía pasar.

El apareció como lo haría un arcoíris, entre la lluvia de mis ojos y la luz de su sol, y surgieron esos colores que lo componen.

Cada color me hacía sentir de una manera.
Pude llorarle sin tregua y cuando mi nube se deshizo y se volvió claro, el me seguía mirando y con una sonrisa me dijo, ¿ a que no costaba tanto?

Que cuando cierro los ojos, si estoy a su lado, siento como si estuviera volando.
Porque cuando murmuro mis sueños, el abanica el aire para que vuele más alto.
No conoce negativas, ni de huidas...
No sabe poner en mi cara otra cosa que no sea una fila de dientes alineados.
No se cansa de oír mis delirios de locura, y unirse a ellos sin dudarlo.
Puedo abrir mi cremallera y dejarle pasar a mi sótano, donde guardo mis secretos, mis encantos.